Quien soy
Una fisioterapia que nace de escuchar, acompañar y cuidar
Soy Lucía Pueyo, fisioterapeuta especializada en terapia fascial, biodinámica craneosacral, SNA, dolor crónico, estrés y trauma
Desde el inicio de mi carrera entendí que la fisioterapia puede ser mucho más que tratar un síntoma, es acompañar a una persona en un momento vulnerable, escuchar lo que su cuerpo quiere contar y crear un espacio seguro donde pueda volver a conectar con la salud.
Mi forma de trabajar nace de la mezcla de mucho estudio, técnica, escucha, sensibilidad y presencia.
Trabajo siempre desde la evidencia científica, poniendo el foco en la calma, la escucha activa y el respeto profundo por el proceso de cada persona.
Creo en una fisioterapia amable, sin forzar, sin dolor innecesario y sin prisas.
Creo en procesos que acompañan, no que empujan.
Creo en tratamientos que entienden la historia del cuerpo, no solo la lesión o el lugar donde duele.
Mi formación y especializaciones
Me gradué en Fisioterapia por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), y desde entonces no he dejado de formarme para comprender el cuerpo de una manera más profunda e integradora.
Creo que el tratamiento en fisioterapia debe partir de una buena base teórico/práctica y de la formación continuada. A lo largo de los años he desarrollado especialización en:
- Terapia fascial, viscerofascial y craneofascial en diferentes escuelas.
- Biodinámica craneosacral con grandes maestros.
- Abordaje del dolor crónico y el trauma
- Regulación del Sistema Nervioso Autónomo (SNA)
- Razonamiento clínico
- Suelo pélvico y dolor pélvico crónico
- Diatermia, punción seca, fibrolisis y terapia manual ortopédica…
- Pilates terapéutico, movimiento consciente y regulación corporal
Y todo lo que aún está por llegar.
Mi trabajo combina técnica avanzada, razonamiento clínico, acompañamiento emocional y una visión integradora del cuerpo.
Mi historia: por qué hago lo que hago
Empecé mi camino acompañando a personas con discapacidad física, y allí descubrí algo que marcó para siempre mi manera de trabajar: que la fisioterapia no es solo aplicar técnicas. Es sostener, escuchar, validar y estar presente.
Ese proceso me enseñó que lo esencial no solo son las técnicas ni es el lugar: es la forma en la que acompañas.
Con el tiempo, la vida me llevó a abrir mi propio camino.
De ahí nació Espacio Libera, un espacio donde el cuerpo puede bajar la guardia, donde las manos escuchan, donde la presencia importa, dónde lo profundo también tiene lugar.
Esa misma inquietud por seguir cuidando, por llegar a más personas y ofrecer herramientas accesibles más allá de la consulta, me llevó a crear Libera Online y Aula Libera, un proyecto desde el que acompaño procesos de salud a través de formación, comunidad y recursos cuidados, con la misma esencia que guía mi trabajo en consulta.
Lo que me diferencia como terapeuta
Un enfoque integrador del cuerpo y del sistema nervioso
Trabajo con el cuerpo físico, sí, pero también con el sistema nervioso, la respiración, las tensiones profundas y las adaptaciones que el cuerpo ha creado para sobrevivir.
Fisioterapia amable, sin dolor excesivo
No fuerzo, no empujo, no genero sufrimiento.
El cuerpo se abre cuando se siente seguro.
Escucha activa y presencia terapéutica
La conversación, la historia personal y cómo te sientes importan tanto como el tejido.
Honestidad y claridad
Te explico lo que veo, lo que entiendo, lo que creo que necesitas y qué podemos esperar del proceso.
Acompañamiento real, no cronificado
Mi objetivo no es que vengas eternamente; es ayudarte a recuperar tu salud de forma sostenible y coherente.
Mi trabajo dentro de la docencia
La docencia llegó a mi vida casi sin buscarla.
Un profesor, en un descanso entre clases, me dijo:
“Lucía, con todo lo que sabes… quizás ya es momento de empezar a enseñar.”
Y ese gesto, tan simple y tan humano, abrió un camino que ahora es parte esencial de quien soy.
Desde entonces he tenido la suerte de impartir diferentes formaciones en posgrados, másteres y cursos especializados.
Me apasiona lo que hago; disfruto creando y compartiendo conocimiento, e intento hacerlo como a mí me hubiera gustado que me lo explicaran:
con claridad, con evidencia y con humanidad, desde el juego y la curiosidad hacia lo nuevo, lo conocido o lo que está por conocer.
Enseñar me permite llegar más lejos de lo que me permiten mis dos manos.
Nuestro trabajo en consulta es precioso, pero limitado en tiempo y presencia. A través de la docencia —y ahora también con Aula Libera— puedo ofrecer recursos, guía y acompañamiento a muchas más personas, fisioterapeutas o no, para que aprendan a escucharse, a regular su sistema nervioso y a reconectar con la salud de sus cuerpos.
En mis formaciones busco ofrecer una herramienta más, una perspectiva más, una manera de escuchar y comprender el cuerpo desde otro lugar.
Porque, al final, acompañar un aula es sostener un espacio de descubrimiento.
Y ese espacio, para mí, es un regalo.
